Cuando un niño reprime su naturaleza, ya sea debido a que no es aceptado, protegido y / o amado; o simplemente porque se le educa para sobrevivir y destacar en nuestro competitivo mundo, ese niño esconde, olvida, e incluso llega a rechazar en la edad adulta, su natural sensibilidad. Pero la esencia natural del ser humano, su sensibilidad, sigue viva, muchas veces luchando por salir de su ostracismo. La esencia innata de su alma sobrevive como un ángel dormido.

15 de junio de 2023

¿POR QUÉ UN ANGEL DORMIDO? (A MODO DE SIMPLE PRESENTACIÓN)



“Para sentir seguridad en la distancia corta, poder estar tranquilos
en brazos de una pareja, compartir nuestra intimidad con un amigo,
sentirnos cercanos a nuestros hijos y ver a las personas tal como son,
es necesario que hayamos sabido lo que es sentirnos seguros
con las personas que nos cuidaban. Para ello,
hemos de haber sentido que incluso cuando había problemas,
cuando todo parecía ir mal, estaban ahí”

Anabel González (1967 - …)


“Cuando sus gritos no son escuchados, al bebé solo
le queda una posibilidad de ayudarse a sí mismo:
reprimir el dolor. Y ello significa una mutilación de su
alma, pues así se destruye su capacidad de sentir,
percibir y recordar”


Alice Miller (1923 – 2010)



¡Y lo que dice Alice Miller significa renunciar a vivir, por mucho que intentemos disimularlo! Y no solo ocurre con los niños. Lo mismo sucede con los adultos…


Foto de Xavier Mouton Photographie en Unsplash
Si tuviera que buscar la mejor analogía sobre la infancia, diría que es ese periodo en el cual los niños y niñas encajan las piezas que darán forma a su emocionalidad, a su personalidad, a sus valores y a su experiencia de vida. Hay piezas que traen de nacimiento, y otras que van adquiriendo con su experiencia de vida y sus relaciones. Es por eso que los niños son extremadamente vulnerables en esos primeros años de su vida. Y, por extensión, acompañar su vida, y afrontar su educación (léase “aprendizaje para la vida”), resulta especialmente complicado.

En este contexto, no solo sufren los niños sometidos a violencia, abusos, acoso, severidad o negligencia, sino también todos aquellos niños que no encuentran la forma de expresar y construir su esencial personalidad, así como expresar y vivir su peculiar sensibilidad y emocionalidad. Todas estas experiencias pueden tener un efecto negativo para el resto de su vida.

Hay un tercer hecho muy relevante, y es el desapego tan enorme que el ser humano maduro lleva a cabo respecto de su espíritu innato, el que se muestra de forma tan clara y natural en los años de la infancia. Esto supone un notable inconveniente para la salud emocional de los adultos humanos, y una seria limitación para alcanzar su “potencial” de felicidad.

Llamo “el ángel dormido” a ese niño sano, impetuoso y feliz que todos llevamos en potencia desde que nacemos, y que nos acompaña durante toda la vida. Un niño al que deberíamos dar rienda suelta, mantenerlo despierto, vivirlo intensamente, disfrutar de sus impulsos y cuidarlo con esmero. Tanto en la niñez como en la edad adulta, porque de ese niño dependen los mejores momentos de nuestra vida. No se trata de ser un niño en la edad adulta, sino de liberarse de complejos y de vivir con entusiasmo el ser humano que realmente somos.

En este blog pretendo afrontar el complicadísimo reto de tratar todos estos temas, y lo mantendré mientras crea que hay algo destacable que decir. Invitados están todas aquellas personas que puedan enriquecer tan apasionantes temas.

¡Por los niños! ¡Por nuestro ángel dormido!


Emilio Muñoz
Un ángel dormido...

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(original autentificado)



Alice Baldwin - Please tell my mum to burn me (Por favor, dile a mi madre que me abrace)
(por Alice Baldwin)



LA NAVIDAD ES DE LOS NIÑOS…

“porque a pesar de todo, por todas partes en todos los rincones del mundo el amor brota de sus trincheras en Navidad” En “Y sin embarg...