Cuando un niño reprime su naturaleza, ya sea debido a que no es aceptado, protegido y / o amado; o simplemente porque se le educa para sobrevivir y destacar en nuestro competitivo mundo, ese niño esconde, olvida, e incluso llega a rechazar en la edad adulta, su natural sensibilidad. Pero la esencia natural del ser humano, su sensibilidad, sigue viva, muchas veces luchando por salir de su ostracismo. La esencia innata de su alma sobrevive como un ángel dormido.

20 de agosto de 2023

EDUCAR Y JUGAR. INOCENCIA Y BONDAD EN EL NIÑO


“…él mismo [Ashley Montagu (1905 – 1999)] descubrió hace ya unas décadas,
gracias a sus investigaciones de diversas culturas,
el hecho de que el niño no viene al mundo siendo malo,
sino que es el medio ambiente el que lo convierte
en un ser malvado”


Alice Miller (1923 – 2010)

“Con tu niñez de golondrina haciendo el verano
inauguraste en mí el sendero del corazón”


Raúl del Cristo Gómez Jattin (1945 – 1997)
De “Cambio de identidad”



Foto de Erika Giraud en Unsplash
Un niño jamás nace malvado. Este es uno de mis postulados básicos en los que llevo décadas creyendo. Y ni siquiera todos los niños que han sufrido desamor o abusos se convierten en niños problemáticos o malos. Incluso, creo muy probable que la malicia en un niño no sea fruto de una intencionalidad razonada y decidida de hacer daño, sino una simple imitación del comportamiento que observa en los adultos, pues los niños imitan muchos de los actos de los adultos sin ser conscientes de su naturaleza y de sus consecuencias.

Como ya he comentado anteriormente (y seguiré insistiendo en ello repetidamente) un niño, que es un ser indefenso, inexperto y con una capacidad muy limitada de razonar, nace asumiendo su dependencia de los padres, plenamente confiados de que serán cuidados, protegidos y amados sin condiciones. Su instinto también les dice que deben aprender de ellos, pero aprender es, para ellos, un juego. Vivir es un constante juego.

Por esta última razón, la primera crueldad que sufren los niños es el empeño de los adultos en cargarles de limitaciones y obligaciones. Y es sano educar cuanto antes, pero que terrible error es hacerlo desde fuera de esa dimensión del juego. Ellos no comprenden otra forma de actuar. Además, la vida es algo bello cuando para un niño o para un adulto, se vive como un juego. ¡Terrible error el de los niños convertidos en adultos que pierden esa mentalidad!

Pero si se trata de un niño herido, o ya alejado de su infantil vivir, hay que adaptar la relación y el juego…


Emilio Muñoz
Un ángel dormido...

© TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS
(original autentificado)



Joachim Heinrich - Butterfly
(por Joachim Heinrich)



LA NAVIDAD ES DE LOS NIÑOS…

“porque a pesar de todo, por todas partes en todos los rincones del mundo el amor brota de sus trincheras en Navidad” En “Y sin embarg...